Todo empezó con 7 u 8 personas reunidas.

Pero... El panorama está cambiando. 

Todo empezó con 7 u 8 personas reunidas. 

  • Algo con poliamor no, porque acá no todxs nos definimos poliamorosxs. Mirá, aquel es anarquista relacional, aquella otra es poliamorosa y más allá está quién no quiere definirse. Tenemos que usar algo que no nos encasille solo en una forma de relacionarse.

  • Mmmm séh. ¿Free Love Argentina?

  • No, ehm… está en inglés, no sé si da.

  • Se, bueno, dale. Pero mejor pongamoslé Freelovers.

Nuestra definición tuvo algunas vueltas más, pero está orientada al mismo objetivo. Definir un mínimo común entre las formas de relacionarse alternativas a la exclusividad, lo más mínimo posible.

Y en esa lógica fue que nos juntamos a esbozar lo que con el tiempo se terminó utilizando como una definición de Amor Libre:

“El Amor Libre es una forma de relacionarse sexo afectivamente de forma consensuada y honesta en donde no se presupone la propiedad de las personas, ni de sus ideas, acciones o actitudes.”

Hoy, 8 años después, la vida de nuestra humilde organización Relaciones Abiertas, transcurre entre entregas de textos, organizar charlas, algún evento social, estudiar, investigar y escribir cosas más elaboradas, producir videos e incluso esto mismo que está usted leyendo es el fruto de un esfuerzo 100% a pulmón. 

Digamos que somos la procesión, pero no la misa. No somos la masa de trabajadores pero somos un pequeño sindicato, y ni siquiera somos el oficial, somos apenas uno de tantos. Hoy podemos decir que no somos el único espacio. Las Relaciones Abiertas cada vez están más difundidas, en una pequeña parte por nuestros logros, pero sobretodo por la experiencia viva de las personas que se animan a decidir sobre sus propias vidas como lo que son: propias.

En nuestros espacios muchos se conocen, aprenden de las otras experiencias, se hacen amistades. Se comparten textos, se crean disidencias, se reformulan ideas personales a veces tan rápido que da vértigo. Es un proceso que dura más o menos un año, después es natural cierto recambio, aunque algunos vuelven siempre, en soledad o con la misma compañía o con otra.

Entonces a veces nos encontramos gente que nos dice: “Dejen de hablar de celos”, “Hablen de otra cosa que no sea consentimiento”, mismo nosotrxs nos encontramos diciendo: “Otra vez estoy hablando de esto y ya pasaron mil años” o sucede que escuchamos a otras personas hablar de Relaciones Abiertas y nos queremos matar porque no piensan ni un poco como nosotrxs o meten un nivel de soberbia y superación que es casi insostenible... Pero nadie recuerda que nosotros mismos también fuimos nuevxs, también sostuvimos otras ideas y eso en una soledad bastante rotunda. Y ahora nos transformamos, sí, tenemos una opinión más formada, más besos encima y algunos moretones también. Y lo que antes nos parecía inusual, ahora es algo común o lo que antes creíamos que era una mala solución o decisión ahora nos parece la más real y correcta. Aprendizaje. Años.

El panorama está cambiando. 

Queremos que esa experiencia y ese acceso a la información le llegue a todo el mundo. Que cualquier persona pueda tener un contacto en su celular que por lo menos conozca algo de las relaciones abiertas. También queremos que cualquier persona interesada en alguno de nuestros temas se nos pueda acercar con una búsqueda en internet o un evento en su ciudad, o a través de una entrevista, o de las redes sociales. Porque conocer y crear una red es algo fundamental en el camino de ir aprendiendo nuevas formas de relacionarse.

Todo esto que se hace público en Relaciones Abiertas es apenas la punta del iceberg, debajo de la punta hay cada vez más grupos, cada vez más personas que están viviendo el poliamor u otras, de todas las ideas, prácticas y costumbres.

Caminamos hace 8 años con el mismo objetivo: visibilizar y difundir la validez de las relaciones sea cual sea el tipo de relación que se elija mediante el consentimiento de todas las partes.

Aspiramos a tener fecha de vencimiento. Para que esto se entienda podemos pensar en que antes de la instalación y naturalización del divorcio en nuestra sociedad existían numerosas agrupaciones y talleres de apoyo a madres y padres separados y estudios de abogados para la mediación de las personas que decidían separarse. La gigante mayoría de ellas dejó de existir cuando salió la ley de divorcio.

Y desaparecieron porque ganaron, porque ya no eran necesarias.

Miren que loco que estamos acá queriendo hablar de relaciones abiertas, pero hace apenas 30 años, recién en Junio del 1987 se dictó la ley por la cual se permite que las personas que estuvieran separadas se divorcien solo con el NO de una de las partes.

Por eso hoy nuestra vocación es hablar de Relaciones Abiertas en la academia y en la calle. Visibilizar el consentimiento y el consenso en las relaciones múltiples y en las exclusivas. Difundir la comunicación no violenta en los barrios y en las capitales. Llevar nuestras publicaciones de campamento a El Bolsón y al escritorio de los gerentes de las multinacionales. Que nos escuchen en las fábricas y que nos lean en las universidades. Que se sepa que existimos y que no se nos invalide por elegir otra cosa.

Algún día, tal vez lejano, tal vez cercano, no tendremos que hablar más de estos temas y van a desaparecer del lenguaje, así como ya no escuchamos las expresiones “matrimonio interreligioso” o “divorcio” y cada vez escuchamos menos “homosexual o heterosexual” porque poco a poco la sociedad va entendiendo que lo que hacemos con nuestras relaciones es un asunto tan propio como las relaciones mismas.

Pronto se van a dar cuenta que nuestros corazones también nos pertenecen en pleno derecho y que pueden entrar a él uno, dos, tres, nómades o sedentarios, vegetarianos u omnívoros. Y nunca hará falta que le pregunten a quien tienen al lado o a las instituciones si pueden entrar… mientras cuenten con nuestro permiso, deseo y voluntad.

Ese día nuestra organización estará felizmente extinta. Pero hasta ese día, quemamos las naves.

Gracias por sumarse en este camino y ser parte! 

Feliz 2019 y Bienvenido 2020!