¡Qué paja!

Estuve pensando (bastante) este fin de semana en qué pasa cuando no tenemos sexo con otrxs, pero sí tenemos actividad sexual. Por ejemplo, cuando nos masturbamos. De nuevo me meto con esto de “siempre depende del afuera, qué paja” (literal y en doble sentido).

 

Es que es muy loco que cuando tenemos sexo con otrxs y se da una charla con alguien decimos algo como “ayer estuve con fulanx, no sabés lo bien/mal que cogimos” sin embargo nunca nos encontramos con otrxs y decimos “ayer me hice una paja que no sabés lo buena/mala que estuvo” Porque aún es un tabú, es vergonzoso hacerse la paja y ¡ni hablar de hablarlo! Porque en el fondo quiere decir, es la fiel confirmación de que estamxs solxs y nadie nos da amor/cariño/sexo. Porque aún los tenemos vinculadxs: sexo-amor/amor-sexo. Todxs sabemos que sucede (masturbarnos) pero nadie habla al respecto.

Quizás sea momento de empezar a blanquear que ¡también nos cogemos a nosotrxs mismos! Y prepárate para esta: ¡y también nos da muchísimo placer! No siempre estamos acompañadxs para tener sexo, a veces estamos solxs y tenemos un momento sexual hermoso, super placentero y de autoconocimiento divino. A veces estamos acompañadxs y tenemos un momento sexual hermoso. A veces estamos acompañadxs y queremos tener un momento sexual hermoso, solxs. A veces estamos solxs y queremos tener un momento sexual hermoso, con otrx(s), claro.

Sería fantástico empezar a naturalizar la masturbación y empezar a hablar más seguido de ella, sobre todo para sacarnos ese peso de encima de que si o si tenemos que estar acompañadxs para disfrutar sexualmente, para que el sexo sea válido. Válido y bueno, excitante, orgásmico.

¿Y qué tiene que ver esto con las relaciones abiertas? – me preguntarán. Y bueno, claro está que es otra de las tantísimas formas de aceptar nuestros deseos, nuestros cuerpos y nuestras formas de relacionarnos, sexualmente en este caso, estemos o no con alguien más. Fuera de lo socialmente establecido. Es otro de los cuestionamientos a los que me lleva el vivir de forma poliamorosa, el investigar(me) en el proceso de caminar por el costado del camino normativo, a lo que llego al rodear las alternativas sexo-afectivas.

¿Por qué es menos válido, menos gozoso y placentero si estoy solx? ¿Por qué toma carácter de importante, por qué es digno de ser hablado, comentado y alardeado sólo y sólo si fue practicado con alguien más?

Siempre es precioso, siempre es un momento muy hermoso compartir(nos), pero no necesariamente tiene que ser la única forma válida (y hasta digna, me animaría a decir) de disfrutar cada cosa que hagamos en nuestro día a día. ¿No?

¿Ustedes qué piensan? ¿Cómo lo viven? ¿Creen que es posible descentralizar (no digo invisibilizar, eh) nuestros placeres de un otrx?

'la negra' Sil