Historias del Clan. No alcanza con amor.

Todo no se soluciona con amor y más amor.

Buen día gente, acá Juan de nuevo.

Estamos viejos así que hoy voy a aprovechar para hablar sobre un tema crítico del poliamor o por lo menos de los poliamorosos que es querer resolver todo con más amor.

Les cuento. Mi poly-familia (Chechu, Flor, Sebis, hijastro-bendición) y yo acabamos de volver de nuestras vacaciones en las exclusivas costas de Sãint Clemént du Tuyû.

Aunque nos vamos pocos días siempre cumplimos con la ceremonia de caminar por la playa largos trechos y hablar de lo que falló el año pasado y qué proyectos tenemos para el futuro. Esta costumbre la tenemos desde que Chechita y yo nos íbamos de vacaciones, después se nos sumó Sebas y ahora la tenemos entre los cuatro y por separado también. Hemos tenido una caminata breve todos juntos pero las más extensas fueron de a dos, entre cada una de las "parejas" que somos.

En las caminatas de este 2020 nos dimos cuenta de que tenemos muchos proyectos y nos enfrentamos también a algunos problemas como clan, como familia, como poliamorosos y también como personas en cada uno de nuestros trabajos, proyectos y tambipen en nuestra salud.

No, no es que tenemos algo especialmente malo sino que simplemente tenemos una vida de adultos y la vida adulta lleva siempre un poco de frustración y remo en cada una de estas áreas.

Mientras pensabamos juntos sobre estos temas nos dimos cuenta de esa tendencia que tenemos los poliamorosos de resolver las cosas de nuestra vida con más poliamor. Talvez eso sea porque el poliamor nos dió muchas cosas muy positivas que nos estructuraron la vida para bien y nos hicieron crecer.

Pero el poliamor no sirve para TODO. No arregla todo.

Cuando yo era más pibe y abrímos la pareja quería solucionar cualquier problema buscando una persona nueva. Sentía que todo me hacía bien: sea un nuevo garche o sextear con alguna persona que me caliente que viva cerquita tipo Bratislava. Esto lo hice porque la verdad es que… podia hacerlo. Y pensaba que fluir y todo eso me iba a llevar a buen puerto siempre.

Pero después te chocás la cabeza contra el muro cuando estamos super amados y sexuales pero nuestra vida personal hace agua por todos lados.

Hay un peligro en este momento porque mucha gente que se choca con esto y se convierten en monógamos reborn como los metaleros que se merquean toda la vida y después tienen hijos y le cantan a Jesucito y dicen “antes hicimos mal… ahora somos buenos” onda Juanse o Mustaine.

Conozco a varios que dicen “estuve mal… no me va a dar el cuerpo para cojer tanto…o no me va a dar la agenda para citar tanto… o no me va a dar la cabeza para querer tanto”. Yo creo que todos tenemos un límite para querer (algunos una persona, algunos dos, tres, y otros ninguna) pero en este caso NO estoy hablando de llegar a ese límite.

El problema no es que no nos alcanza la vida para amar, sino que el amor no nos alcanza para solucionar toda la vida.

- ¿me estás diciendo que aunque sea poliamoroso no puedo seguir teniendo parejas, o teniendo sexo, o conociendo o charlando con otras personas?

- ¡No titán! Eso lo vas a poder hacer siempre y talvez cada día lo vas a poder hacer mejor, quedate tranqui.

Lo que yo digo es que no se puede resolver cada NO vas a poder hacer es resolver el fondo de cada problema con más poliamor.

Si tengo ansiedad, tengo que tratarme.

- ¿y no puedo conocer a alguien que también tenga ansiedad y juntos de la mano ir caminando por el mundo del amor libre lleno de flores?

- Si la concha de la lora, sí, pero tratate también master.

Si tengo deudas, tengo que sentarme a laburar.

- Ah! pero estoy cogiendo ahora con una persona que es re laburante y tiene mil proyectos y me aconseja y estamos en el telo discutiendo un plan de negocios re sexy!

Si, bárbaro, pero sentate a laburar y dejá de comprar pelotudeces boludo!

Si estás estancado desde lo artístico, tenés que buscar inspiración y meterte a pintar en tu taller / escribir en la compu / entrenar para bailar mejor.

- ¡Ah sí! yo estoy sexteando con una mina que baila en el IUNA y me super encanta y me habla de eso y…

- Bueno master, pero agarrá vos el pincel, la pluma o las plumas.

El carro va atrás del caballo, no sirve ponerlo adelante.

Y digo esto porque quiero más poliamor, no porque quiero menos.

¿Queremos más amor?

Saquémonos de encima primero los obstáculos que nos ponemos.

¿Queremos que nos cuiden más? ¿Queremos más sexo?

Preparémonos activamente para tener mejor tiempo con más tranquilidad para poder cuidar a los demás y disfrutar mejor de nuestra sexualidad.

Si tanto nos gusta el amor, la intimidad y el sexo, hagámoslo seriamente y tomemos las riendas del asunto.

Ser adulto y ser poliamoroso no es una contradicción.

Pero tener problemas de adulto y querer resolverlos con poliamor es receta asegurada para hundirse.

Sé que es una tentación (porque yo también la tuve y la tengo) resolver todo con más amor, más cariño, más cuidado, más sexo.

Desde la historia sabemos que nos quedó esa forma de procesar al afecto porque durante mucho tiempo casarse y encontrar un amor no era sólo una cuestión de gustos sino también la “carrera” más importante para las personas. Depende con quién te casabas era que tenías tal o cual nivel económico, tal o cual acceso a la educación, tal o cual libertad en la pareja.

Ya en mi etapa polifamiliar (convivir, tener hijos, ser adultos y no tener ni una hora por día para jugar al Borderlands) esa tendencia de arreglar todo con “más amor” también aparece al convivir. Uno imagina que todos los problemas adultos y de la convivencia también se podrían resolver si nos queremos más, si nos toleramos más.

Pero no es así.

Por supuesto que nos sirve querernos y cuidarnos como clan, estar ahí cuando el otro falla, dar frescura y alivio cuando el afuera nos agobia y dar calor de hogar en esos momentos cuando el mundo nos derrota (que tanto abundan en la vida).

Pero eso es apenas un accesorio del esfuerzo que tenemos que tener personalmente en cuidarnos y mejorar nuestra vida para poder compartirla mejor con los que tenemos al lado.

Y para eso hay que remar en silencio, pelear en soledad y empujar el carro cuando nadie está mirando, ni acompañando ni valorando ni cuidando.

No todos los carros se pueden compartir, algunos los tenemos que empujar solos.

Bueno cierro con lo que decidimos en San Clemente: Aunque hablamos mucho sobre nuestros proyectos y siempre nos vamos a ayudar y colaborar entre nosotros, también nos dimos cuenta de que cada uno tiene que sentarse a remar lo propio porque nadie lo va a poder hacer por nosotros y esa es la mejor forma de crecer cada uno y de ayudar a que el otro crezca.

Espero que todos puedan tener un momento para reflexionar juntos y planificar el año junto a sus amores. Pero también sepamos meterle garra en soledad.

Cuando no nos mira nadie, cuando no nos acompaña nadie, cuando estás solo mirando de frente al miedo y peleándole, cada golpe que le das mejora tu vida y mejora a tus relaciones también.

¡Apostemos por eso este año!